El presidente el Congreso ha instado al PP a "dar la cara" y denunciarle ante un juez si cree que hay algo "ilícito" en la obtención de su patrimonio.
El presidente el Congreso, José Bono, ha instado al PP a "dar la cara" y denunciarle ante un juez si cree que hay algo "ilícito" en la obtención de su patrimonio y apuntó, aunque sin citarla, a la 'número dos' de los 'populares' y presidenta del partido en Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, como altavoz de lo que considera una "campaña" de "mentiras y calumnias" en su contra.
"Probablemente alguien tenga problemas y esté probablemente en mi tierra con el agua al cuello y traten de distraer para tapar sus propias vergüenzas", enfatizó, en declaraciones en la Cámara Baja, antes de presidir la reunión de la Junta de Portavoces.
Bono invitó a reflexionar sobre la conveniencia de que todos los diputados haga públicos sus bienes, como el presume de haber hecho, y emplazó a hacerlo especialmente a quienes ponen en duda su patrimonio.
Ante las denuncias acerca de que un constructor pagó la decoración de dos de sus casas, Bono dijo tener "abiertas de par en par" las puertas de sus viviendas para quien, "de buena fe", quiera ver la realidad, pero no para quien quiera "tapar sus vergüenzas".
FUENTE: lagaceta
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martes, 4 de mayo de 2010
Bono permutó con Reyal un piso de 580.608 euros por dos áticos valorados en 925.000 euros
La vivienda está en Madrid y fue construida en 1977. Está gravada con una hipoteca de 300.506 euros hasta julio de 2016. A cambio se hizo con dos pisos en un complejo de lujo en Estepona.
El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono
En la primavera de 2006, la familia Bono aumentaba su patrimonio inmobiliario con la adquisición de dos áticos contiguos levantados en la urbanización Las Náyades en Estepona (Málaga). La propiedad pasaba a la sociedad patrimonial Ahorros Familiares Saja por título de permuta.
Conforme a lo ya publicado en LA GACETA, el intercambio se hizo con Reyal Urbis, promotora del complejo de lujo propiedad de Rafael Santamaría. Ambos áticos sumaban un valor de mercado de 850.000 euros y un total de 267 metros cuadrados. Sin embargo, el Registro de la Propiedad de Estepona ha confirmado a este periódico que para realizar la permuta las viviendas se valoraron en una cantidad total aún mayor: 925.000 euros. Por encima por tanto de los precios oficiales fijados y publicitados por la misma promotora.
FUENTE: lagaceta
El presidente del Congreso de los Diputados, José BonoEn la primavera de 2006, la familia Bono aumentaba su patrimonio inmobiliario con la adquisición de dos áticos contiguos levantados en la urbanización Las Náyades en Estepona (Málaga). La propiedad pasaba a la sociedad patrimonial Ahorros Familiares Saja por título de permuta.
Conforme a lo ya publicado en LA GACETA, el intercambio se hizo con Reyal Urbis, promotora del complejo de lujo propiedad de Rafael Santamaría. Ambos áticos sumaban un valor de mercado de 850.000 euros y un total de 267 metros cuadrados. Sin embargo, el Registro de la Propiedad de Estepona ha confirmado a este periódico que para realizar la permuta las viviendas se valoraron en una cantidad total aún mayor: 925.000 euros. Por encima por tanto de los precios oficiales fijados y publicitados por la misma promotora.
FUENTE: lagaceta
domingo, 18 de abril de 2010
La hija de Bono de 10 años ‘paga’ una hipoteca de 110.000 euros
La niña es propietaria de un local en Albacete. Es una tienda que gestionaba su madre.
La hija más joven del presidente del Congreso tiene diez años.
La hija pequeña de José Bono, todavía menor de edad, es ya propietaria de un local en el centro de Albacete, en la zona comercial más importante de la ciudad.
La propiedad está a nombre de la pequeña de los cuatro hijos que tienen el presidente del Congreso y su mujer Ana María Albina Rodríguez Mosquera. Según el Registro de la Propiedad número 4 de Albacete, el título de propiedad pasó a la hija de Bono el 6 de julio de 2009, dos meses después de que la menor hiciese su Primera Comunión. La niña, de origen chileno, fue adoptada por el presidente del Congreso con 7 meses de edad en 2001. En el momento en el que se registró el local a su nombre, la pequeña tenía 9 años.
El local, situado en el número 12 de la calle Tesifonte Gallego, en el Centro Comercial Calle Ancha, tiene una superficie de 130 metros cuadrados. Sobre éste pesa una carga hipotecaria de 110.000 euros con el Banco Popular que vence en junio de 2011. El valor de subasta fijado para esta finca es de 295.886 euros. Según varias inmobiliarias de la zona, el local tiene un valor de mercado aproximado de 350.000 euros.
La hija menor de edad de José Bono es, además, propietaria de un 5% de las acciones de la Hípica Almenara y de la empresa patrimonial Ahorros Familiares SAJA, según consta en el depósito de cuentas de 2008 de esta sociedad.
Tras su fracaso empresarial al franquiciar algunas de las tiendas de la firma de joyería Tous, que dieron pérdidas durante los primeros años, Ana Rodríguez Mosquera cambió su relación comercial y comenzó a gestionar siete de las tiendas propiedad de la marca catalana. El contrato le ofrece a la esposa de Bono un porcentaje de las ventas de cada una de las tiendas, además de un fijo por representar a la joyería. La empresa Ahorros Familiares SAJA es la utilizada por la esposa de Bono para facturar sus acuerdos con Tous.
Actualmente el local del que es propietaria la niña de 10 años aloja una de las tiendas de Tous que gestiona la esposa del presidente del Congreso, Ana María Rodríguez Mosquera. En la misma dirección está domiciliada la sociedad Ópalo 81, dedicada a la intermediación comercial.
La sociedad fue constituida el 5 de febrero de 2007 con la esposa de Bono, Ana María Rodríguez, y Pablo Cañego Muñoz como administradores. Meses después, en diciembre del mismo año, cesaron de sus cargos y fueron nombrados administradores solidarios Amelia Bono –otra hija del político– y Francisco Herrera García.
Amelia es la hija mayor del presidente. Su boda con Manuel Martos, hijo del cantante Raphael, aumentó la popularidad de su madre al frente de algunos negocios de patrocinio de la firma de joyería Tous. De hecho, durante varios años, Amelia, licenciada en Derecho, ha contribuido a los negocios de la familia ayudando a su madre cuando ésta aún tenía alguna de las franquicias de Tous en Castilla-La Mancha.
Aunque la esposa de Bono ya no tiene las franquicias, el local donde está situado el Tous de Albacete sigue siendo propiedad de la familia, en este caso de la hija menor de edad del matrimonio.
Los tutores legales de la niña, José Bono y Ana María Rodríguez Mosquera, son los responsables fiscales y administradores de la propiedad, según fuentes jurídicas consultadas. El domicilio fijado a efectos de requerimientos y notificaciones de la hipoteca es el 17 de la calle Hombre de Palo de Toledo, donde se encontraba la tienda Tous propiedad de la esposa de Bono.
El alquiler de un local en el centro comercial donde se encuentra el de la hija menor de Bono tiene una renta de 6.000 euros mensuales, según información local publicada sobre el precio del suelo en Albacete.
Los descuidos
Bono tampoco incluyó este local en los documentos que se filtraron a un diario nacional sobre el patrimonio del político y su familia. En el mismo artículo el presidente del Congreso aseguraba que sólo tenía un ático en Estepona, su casa de Toledo y un piso en Madrid que le había regalado a su hijo. Sin embargo, tal y como publicó LA GACETA, en el Registro de la Propiedad de Estepona figuran dos áticos a nombre de la sociedad Ahorros Familiares SAJA, participada por José Bono, su mujer y sus hijas, según consta en el depósito de cuentas de la empresa de 2008.
Esta sociedad es también propietaria de un lujoso ático en la calle Ayala de Madrid, adquirido en 2009 y cuyo valor de mercado ronda el millón de euros. Además, Bono es propietario ya de un piso en la localidad alicantina de El Campello, aunque tampoco informó de su adquisición al diario El Mundo.
FUENTE: lagaceta
La hija más joven del presidente del Congreso tiene diez años.La hija pequeña de José Bono, todavía menor de edad, es ya propietaria de un local en el centro de Albacete, en la zona comercial más importante de la ciudad.
La propiedad está a nombre de la pequeña de los cuatro hijos que tienen el presidente del Congreso y su mujer Ana María Albina Rodríguez Mosquera. Según el Registro de la Propiedad número 4 de Albacete, el título de propiedad pasó a la hija de Bono el 6 de julio de 2009, dos meses después de que la menor hiciese su Primera Comunión. La niña, de origen chileno, fue adoptada por el presidente del Congreso con 7 meses de edad en 2001. En el momento en el que se registró el local a su nombre, la pequeña tenía 9 años.
El local, situado en el número 12 de la calle Tesifonte Gallego, en el Centro Comercial Calle Ancha, tiene una superficie de 130 metros cuadrados. Sobre éste pesa una carga hipotecaria de 110.000 euros con el Banco Popular que vence en junio de 2011. El valor de subasta fijado para esta finca es de 295.886 euros. Según varias inmobiliarias de la zona, el local tiene un valor de mercado aproximado de 350.000 euros.
La hija menor de edad de José Bono es, además, propietaria de un 5% de las acciones de la Hípica Almenara y de la empresa patrimonial Ahorros Familiares SAJA, según consta en el depósito de cuentas de 2008 de esta sociedad.
Tras su fracaso empresarial al franquiciar algunas de las tiendas de la firma de joyería Tous, que dieron pérdidas durante los primeros años, Ana Rodríguez Mosquera cambió su relación comercial y comenzó a gestionar siete de las tiendas propiedad de la marca catalana. El contrato le ofrece a la esposa de Bono un porcentaje de las ventas de cada una de las tiendas, además de un fijo por representar a la joyería. La empresa Ahorros Familiares SAJA es la utilizada por la esposa de Bono para facturar sus acuerdos con Tous.
Actualmente el local del que es propietaria la niña de 10 años aloja una de las tiendas de Tous que gestiona la esposa del presidente del Congreso, Ana María Rodríguez Mosquera. En la misma dirección está domiciliada la sociedad Ópalo 81, dedicada a la intermediación comercial.
La sociedad fue constituida el 5 de febrero de 2007 con la esposa de Bono, Ana María Rodríguez, y Pablo Cañego Muñoz como administradores. Meses después, en diciembre del mismo año, cesaron de sus cargos y fueron nombrados administradores solidarios Amelia Bono –otra hija del político– y Francisco Herrera García.
Amelia es la hija mayor del presidente. Su boda con Manuel Martos, hijo del cantante Raphael, aumentó la popularidad de su madre al frente de algunos negocios de patrocinio de la firma de joyería Tous. De hecho, durante varios años, Amelia, licenciada en Derecho, ha contribuido a los negocios de la familia ayudando a su madre cuando ésta aún tenía alguna de las franquicias de Tous en Castilla-La Mancha.
Aunque la esposa de Bono ya no tiene las franquicias, el local donde está situado el Tous de Albacete sigue siendo propiedad de la familia, en este caso de la hija menor de edad del matrimonio.
Los tutores legales de la niña, José Bono y Ana María Rodríguez Mosquera, son los responsables fiscales y administradores de la propiedad, según fuentes jurídicas consultadas. El domicilio fijado a efectos de requerimientos y notificaciones de la hipoteca es el 17 de la calle Hombre de Palo de Toledo, donde se encontraba la tienda Tous propiedad de la esposa de Bono.
El alquiler de un local en el centro comercial donde se encuentra el de la hija menor de Bono tiene una renta de 6.000 euros mensuales, según información local publicada sobre el precio del suelo en Albacete.
Los descuidos
Bono tampoco incluyó este local en los documentos que se filtraron a un diario nacional sobre el patrimonio del político y su familia. En el mismo artículo el presidente del Congreso aseguraba que sólo tenía un ático en Estepona, su casa de Toledo y un piso en Madrid que le había regalado a su hijo. Sin embargo, tal y como publicó LA GACETA, en el Registro de la Propiedad de Estepona figuran dos áticos a nombre de la sociedad Ahorros Familiares SAJA, participada por José Bono, su mujer y sus hijas, según consta en el depósito de cuentas de la empresa de 2008.
Esta sociedad es también propietaria de un lujoso ático en la calle Ayala de Madrid, adquirido en 2009 y cuyo valor de mercado ronda el millón de euros. Además, Bono es propietario ya de un piso en la localidad alicantina de El Campello, aunque tampoco informó de su adquisición al diario El Mundo.
FUENTE: lagaceta
viernes, 16 de abril de 2010
Bono olvidó que ya había comprado el piso de la playa de El Campello
Está escriturado a nombre de Hípica Almenara, de la que Bono ostenta el 80% de las acciones. El Ayuntamiento concedió la cédula de habitabilidad en marzo de 2010.
Con éste ya son tres los pisos 'olvidados' por el socialista.
Tiene tres habitaciones y dos baños. Desde la terraza del salón comedor se puede contemplar el mar Mediterráneo. Ésta es la casa de José Bono en El Campello (Alicante), comprada en fechas recientes y con cédula de habitabilidad concedida por el ayuntamiento de esta localidad alicantina el 22 de marzo de 2010.
Tan nueva es la edificación que en Semana Santa la familia Bono estaba realizando las obras de acondicionamiento de su nuevo piso de la playa.
LA GACETA se ha desplazado a la playa de Muchavista y ha comprobado que en el momento de presentar sus notas registrales y documentos notariales ante la Fiscalía, José Bono ya había adquirido ese piso. De acuerdo con los documentos en poder del consistorio, está escriturado a nombre de la sociedad familiar Hípica Almenara y la familia Bono ha pagado por él 360.000 euros; la compra todavía no está inscrita en el Registro de la Propiedad.
Muchavista
La playa de Muchavista es de las más tranquilas de Alicante y, con diferencia, la que tiene las aguas más limpias y la playa de arena de mayor extensión. La nueva urbanización en la que José Bono ha comprado su retiro se levanta muy cerca del Hostal San Juan, en primera línea de playa y a tan sólo unos metros del mar, frente al paseo marítimo de Jaime I El Conquistador. El complejo es de dimensiones modestas; cuenta con una piscina con un surtidor decorativo en el centro, pista de pádel, aparcamiento y zonas verdes comunes protegidas por una valla. Está formado por dos bloques de cuatro pisos en altura y cuatro puertas por planta. Los apartamentos son de dos o tres dormitorios; Bono compró esta última opción.
Viejo conocido
La urbanización es en parte obra de Construcciones Moreno y Roldán, una empresa fundada en 1992 y con sede en Albacete, que cuenta con 46 empleados. Las últimas ventas registradas, de l año 2008, son de 34.249.793,86 euros. Su cabeza visible es Sebastián Moreno Bautista.
Esta empresa centra su actividad en Castilla-La Mancha, donde protagoniza actuaciones urbanísticas no exentas de polémica. En enero de 2004 obtuvo la aprobación para realizar un gran centro de comercio y ocio en las proximidades de Capollano. Actuaba en UTE con otras dos sociedades; sólo en la urbanización de los terrenos la inversión superaba los 13.825.000 euros. Contaba con un centro comercial y de ocio de 6.500 metros cuadrados, con 20 salas multicine en su interior. Las obras comenzaron en 2004.
El licitador de este macroproyecto fue el Ayuntamiento de Toledo, entonces dirigido por José Manuel Molina, hoy diputado popular de base.
Molina, ex presidente del PP de Castilla-La Mancha, es el mismo que el pasado miércoles aseguró de José Bono que es “una persona honrada” y lamentó que se hiciera uso del dicho “difama, que algo queda” en relación a las informaciones publicadas por este periódico sobre el notable incremento patrimonial experimentado por la familia Bono en los últimos años.
Los otros olvidos
En 2005, la Junta de Castilla-La Mancha daba el visto bueno a la urbanización La Losilla, una construcción de 5.000 chalés individuales con campo de golf, destinada a 9.000 personas, en Chinchilla, Albacete, cuyo ayuntamiento estaba en manos del socialista Manuel Pérez Castell. Conocido como un “mini-Albacete” por su proximidad a la ciudad, esta isla urbanística que en 2007 aún no tenía autorización para el agua potable, se planeó sobre un terreno de 1,2 millones de metros cuadrados, en manos de una UTE formada por Promecal y Antonio Méndez Pozo –muy cercano a Bono– y, de nuevo, Moreno y Roldán SL. Con el piso de Campello, ya son tres los que José Bono olvidó declarar ente el Fiscal General del Estado el pasado lunes, cuando aseguró ser víctima de una campaña de difamación.
De acuerdo con lo filtrado al diario El Mundo respecto a sus declaraciones, el presidente del Congreso no recordó tener dos áticos en Estepona e insistía en disponer de sólo uno. Este periódico publicó ayer las dos notas registrales que demuestran la adquisición por título de permuta de dos áticos en Estepona a nombre de Ahorros Familiares Saja. Tampoco recordó que posee un ático en el centro de Madrid valorado en casi un millón de euros y comprado a finales del pasado año.
FUENTE: lagaceta
Con éste ya son tres los pisos 'olvidados' por el socialista.Tiene tres habitaciones y dos baños. Desde la terraza del salón comedor se puede contemplar el mar Mediterráneo. Ésta es la casa de José Bono en El Campello (Alicante), comprada en fechas recientes y con cédula de habitabilidad concedida por el ayuntamiento de esta localidad alicantina el 22 de marzo de 2010.
Tan nueva es la edificación que en Semana Santa la familia Bono estaba realizando las obras de acondicionamiento de su nuevo piso de la playa.
LA GACETA se ha desplazado a la playa de Muchavista y ha comprobado que en el momento de presentar sus notas registrales y documentos notariales ante la Fiscalía, José Bono ya había adquirido ese piso. De acuerdo con los documentos en poder del consistorio, está escriturado a nombre de la sociedad familiar Hípica Almenara y la familia Bono ha pagado por él 360.000 euros; la compra todavía no está inscrita en el Registro de la Propiedad.
Muchavista
La playa de Muchavista es de las más tranquilas de Alicante y, con diferencia, la que tiene las aguas más limpias y la playa de arena de mayor extensión. La nueva urbanización en la que José Bono ha comprado su retiro se levanta muy cerca del Hostal San Juan, en primera línea de playa y a tan sólo unos metros del mar, frente al paseo marítimo de Jaime I El Conquistador. El complejo es de dimensiones modestas; cuenta con una piscina con un surtidor decorativo en el centro, pista de pádel, aparcamiento y zonas verdes comunes protegidas por una valla. Está formado por dos bloques de cuatro pisos en altura y cuatro puertas por planta. Los apartamentos son de dos o tres dormitorios; Bono compró esta última opción.
Viejo conocido
La urbanización es en parte obra de Construcciones Moreno y Roldán, una empresa fundada en 1992 y con sede en Albacete, que cuenta con 46 empleados. Las últimas ventas registradas, de l año 2008, son de 34.249.793,86 euros. Su cabeza visible es Sebastián Moreno Bautista.
Esta empresa centra su actividad en Castilla-La Mancha, donde protagoniza actuaciones urbanísticas no exentas de polémica. En enero de 2004 obtuvo la aprobación para realizar un gran centro de comercio y ocio en las proximidades de Capollano. Actuaba en UTE con otras dos sociedades; sólo en la urbanización de los terrenos la inversión superaba los 13.825.000 euros. Contaba con un centro comercial y de ocio de 6.500 metros cuadrados, con 20 salas multicine en su interior. Las obras comenzaron en 2004.
El licitador de este macroproyecto fue el Ayuntamiento de Toledo, entonces dirigido por José Manuel Molina, hoy diputado popular de base.
Molina, ex presidente del PP de Castilla-La Mancha, es el mismo que el pasado miércoles aseguró de José Bono que es “una persona honrada” y lamentó que se hiciera uso del dicho “difama, que algo queda” en relación a las informaciones publicadas por este periódico sobre el notable incremento patrimonial experimentado por la familia Bono en los últimos años.
Los otros olvidos
En 2005, la Junta de Castilla-La Mancha daba el visto bueno a la urbanización La Losilla, una construcción de 5.000 chalés individuales con campo de golf, destinada a 9.000 personas, en Chinchilla, Albacete, cuyo ayuntamiento estaba en manos del socialista Manuel Pérez Castell. Conocido como un “mini-Albacete” por su proximidad a la ciudad, esta isla urbanística que en 2007 aún no tenía autorización para el agua potable, se planeó sobre un terreno de 1,2 millones de metros cuadrados, en manos de una UTE formada por Promecal y Antonio Méndez Pozo –muy cercano a Bono– y, de nuevo, Moreno y Roldán SL. Con el piso de Campello, ya son tres los que José Bono olvidó declarar ente el Fiscal General del Estado el pasado lunes, cuando aseguró ser víctima de una campaña de difamación.
De acuerdo con lo filtrado al diario El Mundo respecto a sus declaraciones, el presidente del Congreso no recordó tener dos áticos en Estepona e insistía en disponer de sólo uno. Este periódico publicó ayer las dos notas registrales que demuestran la adquisición por título de permuta de dos áticos en Estepona a nombre de Ahorros Familiares Saja. Tampoco recordó que posee un ático en el centro de Madrid valorado en casi un millón de euros y comprado a finales del pasado año.
FUENTE: lagaceta
miércoles, 14 de abril de 2010
José Bono 'olvidó' declarar la hípica de su propiedad
Falta transparencia
A pesar de que la ley le obliga a ser transparente, su declaración no incluye que es propietario de la Hípica Almenara, que gana al año más de 300.000 euros. Su patrimonio es ya un ‘murmullo’ urbano.
José Bono y su esposa, Ana Rodríguez.
José Bono, presidente del Congreso y ex presidente de la Junta de Castilla-La Mancha durante seis legislaturas, omitió en su declaración de actividades su condición de propietario de una hípica de relumbrón en las cercanías de Toledo, a pesar de que ésta produjo 316.000 euros de resultados en sus cuentas de 2008 y de que en el sector hípico se la considere empresa de primera categoría en la zona. Bono (Salobre, 1950) se ufanaba hace pocas semanas de que “los políticos son el colectivo más transparente y honrado”, aunque no predique con el ejemplo.
Bono Martínez es propietario de la Hípica Almenara SL; así como apoderado de La Atalaya 52 SL, actividades que no declara entre las privadas, a pesar de que así lo exige el artículo 160, en su apartado C, que precisa: “La declaración de actividades incluirá en general, cualesquiera actividades que proporcionen o puedan proporcionar ingresos económicos”.
Puede discutirse si ser administrador de una empresa con aspecto de patrimonial como La Atalaya 52 –con sede en su propio domicilio de Olías del Rey (Toledo)– puede proporcionar ingresos. Pero no declarar entre sus actividades la condición de propietario de un negocio boyante como la Hípica de los alrededores de Toledo, repleta –como está– de caballos de pura raza y de clientes distinguidos, suena a que Bono cree bien poco en esas declaraciones que exhibe ufano en la Cámara.
Pura sangre
La Sociedad Hípica Almenara –situada a siete kilómetros de Toledo, dirección Ocaña– presentó una cifra de ventas en 2008 de 295.683,67 euros, sobre un activo total de 2,2 millones de euros y produjo un resultado de 316.100,3 euros. Tenía seis empleados. La sociedad se dedica a explotar fincas rústicas y ganaderas, a organizar eventos sociales, deportivos y de ocio y a todo lo que esté relacionado con la hípica: pupilaje, estancia, cuidados, transporte, doma y alquiler de equinos. En las obras de la empresa de Bono hace pocos años intervino de forma importante la empresa Onde 2000, de Francisco Hernando, el Pocero.
¿Qué hay de la transparencia? ¿Se ha dado cuenta José Bono de que la ley hace mención a “cualesquiera actividades que proporcionen o puedan proporcionar ingresos económicos”? No declarar es entonces una falta de transparencia. Sobre todo, si tenemos en cuenta que Bono es titular del 80% de la empresa Hípica Almenara, con lo que se retribuye o se puede retribuir el 80% de los dividendos del negocio hípico. El resto de los accionistas son sus cuatro hijos a razón de un 5% cada uno.
Cuando las encuestas del CIS hablan de que los españoles sitúan como causa de preocupación a la clase política, no sólo se refieren a los casos de corrupción, sino a un aroma de cinismo en el que se protegen con cualquier clase de subterfugio. Venimos de una legislación que permitía dar publicidad a las declaraciones de actividades (ley orgánica 5/1985, de 19 de junio), aunque luego se cercenaba esa posibilidad restringiendo el acceso a esas declaraciones. Las Mesas de Congreso y Senado supieron llegar a un acuerdo para que se mostraran las “vergüenzas” de los electos. Sólo previo escrito “razonado” y autorización de la Mesa. Aun superando todas esas trabas, sólo podían ser vistas en presencia de funcionario y sin posibilidad de fotocopiarla.
Así supimos vivir los españoles 19 años. Sin poder echar la cuenta de lo que tiene éste o aquel parlamentario. Pero el Congreso aprobó el pasado 21 de noviembre –sin votos en contra– el primer dictamen de la Comisión del Estatuto del Diputado, al que todos los ciudadanos tendrían acceso para conocer las actividades al margen de la labor parlamentaria de los diputados.
El propio presidente de la Cámara, José Bono, justificó la iniciativa subrayando: “España es una sociedad abierta y transparente que exige que sus instituciones lo sean cada vez más” y que gracias a ella se “remueven los obstáculos” que hasta ahora impedían dar publicidad a las sesiones plenarias en que se debaten los dictámenes sobre incompatibilidades de los diputados. Sin embargo, en su declaración se le olvidaron dos cosas: dos actividades privadas que producen o pueden producir ingresos.
Signos externos
Otra cosa es que estos ingresos no resuelvan el “murmullo urbano” suscitado en torno al supuesto inmenso patrimonio acumulado por Bono, hijo de alcalde falangista y convertido en político de la izquierda española. Quizá se apoya en signos externos –como le pasó a Aznar– ya que la boda de su hija, Amelia Bono, con Manuel –hijo de Raphael– dio pábulo a mucha conjetura sobre el enriquecimiento de los Bono, luego favorecida por la compra de un lujoso piso para su hijo.
Y eso que de Bono deberíamos conocer bien sus ingresos. Depende de la vida pública desde 1979, cuando se convirtió en diputado del PSOE por Albacete (tenía 29 años). Antes sólo fue pasante, tras acabar sus estudios de Economía y Derecho en Icade. Su salario también era público cuando ejerció de virrey manchego (1983-2004), luego en el Consejo de Estado y por último como presidente del Congreso.
Bono superó –sin salpicaduras– el hundimiento de Caja Castilla La Mancha, cuyo presidente, Juan Pedro Hernández Moltó, era de su clan político. Moltó había sido presidente regional del PSOE durante ocho años, pero luego fracasó en su intento de convertirse en alcalde de Toledo. Le venció el candidato del PP, José Manuel Molina. El PP ganó también la Diputación; lo que dejaba a Moltó compuesto y sin silla. Bono le sitúo en la presidencia de Caja Castilla-La Mancha (CCM), la gran financiadora del boom de la construcción en la región, ribeteado con episodios como el de Seseña o con megalómanos proyectos como el aeropuerto de Ciudad Real.
A título personal, Bono cultivó excelentes relaciones con empresarios de la construcción y del sector de las renovables. Los Entrecanales (Acciona); los Del Pino (Ferrovial); las Koplowitz (FCC); Íñigo de Oriol (Iberdrola); a otros más regionales como: Sánchez Domínguez (Sando); Aurelio González (AG); Francisco Hernando o Ignacio Barco.
FUENTE: lagaceta
A pesar de que la ley le obliga a ser transparente, su declaración no incluye que es propietario de la Hípica Almenara, que gana al año más de 300.000 euros. Su patrimonio es ya un ‘murmullo’ urbano.
José Bono y su esposa, Ana Rodríguez.José Bono, presidente del Congreso y ex presidente de la Junta de Castilla-La Mancha durante seis legislaturas, omitió en su declaración de actividades su condición de propietario de una hípica de relumbrón en las cercanías de Toledo, a pesar de que ésta produjo 316.000 euros de resultados en sus cuentas de 2008 y de que en el sector hípico se la considere empresa de primera categoría en la zona. Bono (Salobre, 1950) se ufanaba hace pocas semanas de que “los políticos son el colectivo más transparente y honrado”, aunque no predique con el ejemplo.
Bono Martínez es propietario de la Hípica Almenara SL; así como apoderado de La Atalaya 52 SL, actividades que no declara entre las privadas, a pesar de que así lo exige el artículo 160, en su apartado C, que precisa: “La declaración de actividades incluirá en general, cualesquiera actividades que proporcionen o puedan proporcionar ingresos económicos”.
Puede discutirse si ser administrador de una empresa con aspecto de patrimonial como La Atalaya 52 –con sede en su propio domicilio de Olías del Rey (Toledo)– puede proporcionar ingresos. Pero no declarar entre sus actividades la condición de propietario de un negocio boyante como la Hípica de los alrededores de Toledo, repleta –como está– de caballos de pura raza y de clientes distinguidos, suena a que Bono cree bien poco en esas declaraciones que exhibe ufano en la Cámara.
Pura sangre
La Sociedad Hípica Almenara –situada a siete kilómetros de Toledo, dirección Ocaña– presentó una cifra de ventas en 2008 de 295.683,67 euros, sobre un activo total de 2,2 millones de euros y produjo un resultado de 316.100,3 euros. Tenía seis empleados. La sociedad se dedica a explotar fincas rústicas y ganaderas, a organizar eventos sociales, deportivos y de ocio y a todo lo que esté relacionado con la hípica: pupilaje, estancia, cuidados, transporte, doma y alquiler de equinos. En las obras de la empresa de Bono hace pocos años intervino de forma importante la empresa Onde 2000, de Francisco Hernando, el Pocero.
¿Qué hay de la transparencia? ¿Se ha dado cuenta José Bono de que la ley hace mención a “cualesquiera actividades que proporcionen o puedan proporcionar ingresos económicos”? No declarar es entonces una falta de transparencia. Sobre todo, si tenemos en cuenta que Bono es titular del 80% de la empresa Hípica Almenara, con lo que se retribuye o se puede retribuir el 80% de los dividendos del negocio hípico. El resto de los accionistas son sus cuatro hijos a razón de un 5% cada uno.
Cuando las encuestas del CIS hablan de que los españoles sitúan como causa de preocupación a la clase política, no sólo se refieren a los casos de corrupción, sino a un aroma de cinismo en el que se protegen con cualquier clase de subterfugio. Venimos de una legislación que permitía dar publicidad a las declaraciones de actividades (ley orgánica 5/1985, de 19 de junio), aunque luego se cercenaba esa posibilidad restringiendo el acceso a esas declaraciones. Las Mesas de Congreso y Senado supieron llegar a un acuerdo para que se mostraran las “vergüenzas” de los electos. Sólo previo escrito “razonado” y autorización de la Mesa. Aun superando todas esas trabas, sólo podían ser vistas en presencia de funcionario y sin posibilidad de fotocopiarla.
Así supimos vivir los españoles 19 años. Sin poder echar la cuenta de lo que tiene éste o aquel parlamentario. Pero el Congreso aprobó el pasado 21 de noviembre –sin votos en contra– el primer dictamen de la Comisión del Estatuto del Diputado, al que todos los ciudadanos tendrían acceso para conocer las actividades al margen de la labor parlamentaria de los diputados.
El propio presidente de la Cámara, José Bono, justificó la iniciativa subrayando: “España es una sociedad abierta y transparente que exige que sus instituciones lo sean cada vez más” y que gracias a ella se “remueven los obstáculos” que hasta ahora impedían dar publicidad a las sesiones plenarias en que se debaten los dictámenes sobre incompatibilidades de los diputados. Sin embargo, en su declaración se le olvidaron dos cosas: dos actividades privadas que producen o pueden producir ingresos.
Signos externos
Otra cosa es que estos ingresos no resuelvan el “murmullo urbano” suscitado en torno al supuesto inmenso patrimonio acumulado por Bono, hijo de alcalde falangista y convertido en político de la izquierda española. Quizá se apoya en signos externos –como le pasó a Aznar– ya que la boda de su hija, Amelia Bono, con Manuel –hijo de Raphael– dio pábulo a mucha conjetura sobre el enriquecimiento de los Bono, luego favorecida por la compra de un lujoso piso para su hijo.
Y eso que de Bono deberíamos conocer bien sus ingresos. Depende de la vida pública desde 1979, cuando se convirtió en diputado del PSOE por Albacete (tenía 29 años). Antes sólo fue pasante, tras acabar sus estudios de Economía y Derecho en Icade. Su salario también era público cuando ejerció de virrey manchego (1983-2004), luego en el Consejo de Estado y por último como presidente del Congreso.
Bono superó –sin salpicaduras– el hundimiento de Caja Castilla La Mancha, cuyo presidente, Juan Pedro Hernández Moltó, era de su clan político. Moltó había sido presidente regional del PSOE durante ocho años, pero luego fracasó en su intento de convertirse en alcalde de Toledo. Le venció el candidato del PP, José Manuel Molina. El PP ganó también la Diputación; lo que dejaba a Moltó compuesto y sin silla. Bono le sitúo en la presidencia de Caja Castilla-La Mancha (CCM), la gran financiadora del boom de la construcción en la región, ribeteado con episodios como el de Seseña o con megalómanos proyectos como el aeropuerto de Ciudad Real.
A título personal, Bono cultivó excelentes relaciones con empresarios de la construcción y del sector de las renovables. Los Entrecanales (Acciona); los Del Pino (Ferrovial); las Koplowitz (FCC); Íñigo de Oriol (Iberdrola); a otros más regionales como: Sánchez Domínguez (Sando); Aurelio González (AG); Francisco Hernando o Ignacio Barco.
FUENTE: lagaceta
Bono dirige en persona las obras en el piso de lujo que regaló a su hijo
"Estamos hartos de que los inhibidores de frecuencia nos bloqueen el garaje", denuncian los vecinos. Se reunirán para "llamarle la atención por las molestias".
Los obreros tienen jornadas de 12 horas para acabar la casa en agosto.
“El socialista viene a controlar la reforma dos veces a la semana. Casi siempre, lo hace con el hijo, pero a veces se escapa de las Cortes y la supervisa él”, informa, a LA GACETA, Emilio, el conserje del edificio donde José Bono ha comprado una vivienda.
Como reveló este periódico el pasado lunes, el presidente del Congreso de los Diputados ha regalado a su único hijo varón, el jockey José Bono Rodríguez, un piso de un millón de euros en el Madrid de los Austrias, ubicado en un edificio calificado bien de interés cultural. Lo adquirió a mediados de diciembre y, desde mitad de enero, tres empresas de Albacete se encargan de su remodelación.
Los vecinos están molestos con los escoltas de Bono. Según cuentan, cuando el ex presidente manchego y su vástago visitan el piso, lo hacen en dos coches oficiales y acompañados de tres guardaespaldas. “No queremos esa exhibición a las puertas de esta finca”, “esto son casas particulares donde también vive gente de mucho dinero y nunca se ha hecho tal despliegue ostentoso, sino todo lo contrario” y “que aquí no venga a llamar la atención”, son algunos de los comentarios expresados por estas fuentes. También están “hartos” de que los inhibidores de frecuencia les bloqueen los mandos del garaje y planean una reunión de propietarios con carácter urgente para acabar con el problema. El pasado mes de febrero, Bono asistió a la primera junta de vecinos.
Mucha prisa
Emilio, el conserje, ha exigido a los guardaespaldas que no entren en la edificación. Lo hizo en la primera visita del político al inmueble. Según relata, conoció a José Bono de mala manera. Según su relato, “el presidente del Congreso irrumpió escaleras arriba con sus escoltas sin saludar ni identificarse y los paré”. “Bono –añadió–: ‘perdona, pero ya sabes que tengo mucha prisa’. Entonces, me presentó a un joven. Le abrazó y me dijo: ‘Para este individuo (sic) he comprado el piso; mi hijo José’. Yo le contesté que aquí dentro no quiero protección”.
Aparcamiento gratis
Los obreros trabajan a buen ritmo para acabar la obra en agosto. El horario que se han marcado es de siete y media de la mañana a seis de la tarde. Por la casa han pasado cuatro albañiles, cuyo trabajo, estas semanas, ha consistido en tirar muros y armarios empotrados. Dos electricistas se han encargado de la instalación y han puesto persianas domóticas. Y otros tres montadores de Pladur han distribuido las estancias con esos muros prefabricados.
Como publicó este diario, los trabajadores disponen de una tarjeta de la Basílica de San Miguel, que les autoriza el aparcamiento de su furgoneta, mientras dure la reforma, en la zona reservada a la Nunciatura. “Nos pidieron el permiso los obreros”, apuntan desde la Basílica. Sin embargo, otras fuentes del templo aseguran que no saben de dónde habrán sacado esta autorización. “Lo habrán cogido de Internet”, apuntan. Además, algunos vecinos han visto hablar a Bono con el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, que tiene su residencia en un edificio cercano. Ya habían sido observados juntos en una ocasión anterior para pedir permiso con motivo de la boda de su hija Amelia Bono con Manuel Martos.
FUENTE: lagaceta
Los obreros tienen jornadas de 12 horas para acabar la casa en agosto.“El socialista viene a controlar la reforma dos veces a la semana. Casi siempre, lo hace con el hijo, pero a veces se escapa de las Cortes y la supervisa él”, informa, a LA GACETA, Emilio, el conserje del edificio donde José Bono ha comprado una vivienda.
Como reveló este periódico el pasado lunes, el presidente del Congreso de los Diputados ha regalado a su único hijo varón, el jockey José Bono Rodríguez, un piso de un millón de euros en el Madrid de los Austrias, ubicado en un edificio calificado bien de interés cultural. Lo adquirió a mediados de diciembre y, desde mitad de enero, tres empresas de Albacete se encargan de su remodelación.
Los vecinos están molestos con los escoltas de Bono. Según cuentan, cuando el ex presidente manchego y su vástago visitan el piso, lo hacen en dos coches oficiales y acompañados de tres guardaespaldas. “No queremos esa exhibición a las puertas de esta finca”, “esto son casas particulares donde también vive gente de mucho dinero y nunca se ha hecho tal despliegue ostentoso, sino todo lo contrario” y “que aquí no venga a llamar la atención”, son algunos de los comentarios expresados por estas fuentes. También están “hartos” de que los inhibidores de frecuencia les bloqueen los mandos del garaje y planean una reunión de propietarios con carácter urgente para acabar con el problema. El pasado mes de febrero, Bono asistió a la primera junta de vecinos.
Mucha prisa
Emilio, el conserje, ha exigido a los guardaespaldas que no entren en la edificación. Lo hizo en la primera visita del político al inmueble. Según relata, conoció a José Bono de mala manera. Según su relato, “el presidente del Congreso irrumpió escaleras arriba con sus escoltas sin saludar ni identificarse y los paré”. “Bono –añadió–: ‘perdona, pero ya sabes que tengo mucha prisa’. Entonces, me presentó a un joven. Le abrazó y me dijo: ‘Para este individuo (sic) he comprado el piso; mi hijo José’. Yo le contesté que aquí dentro no quiero protección”.
Aparcamiento gratis
Los obreros trabajan a buen ritmo para acabar la obra en agosto. El horario que se han marcado es de siete y media de la mañana a seis de la tarde. Por la casa han pasado cuatro albañiles, cuyo trabajo, estas semanas, ha consistido en tirar muros y armarios empotrados. Dos electricistas se han encargado de la instalación y han puesto persianas domóticas. Y otros tres montadores de Pladur han distribuido las estancias con esos muros prefabricados.
Como publicó este diario, los trabajadores disponen de una tarjeta de la Basílica de San Miguel, que les autoriza el aparcamiento de su furgoneta, mientras dure la reforma, en la zona reservada a la Nunciatura. “Nos pidieron el permiso los obreros”, apuntan desde la Basílica. Sin embargo, otras fuentes del templo aseguran que no saben de dónde habrán sacado esta autorización. “Lo habrán cogido de Internet”, apuntan. Además, algunos vecinos han visto hablar a Bono con el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, que tiene su residencia en un edificio cercano. Ya habían sido observados juntos en una ocasión anterior para pedir permiso con motivo de la boda de su hija Amelia Bono con Manuel Martos.
FUENTE: lagaceta
Teconsa pudo intervenir en la permuta de los áticos de Bono
Construcciones Rebollo tiene un 15% de participaciones en la constructora.
Sólo se le conocían una casa y dos terrenos antes de ser presidente regional.
La constructora con la que el presidente del Congreso de los Diputados pudo permutar sus dos áticos de 854.000 euros en el residencial Las Náyades, en Cabo Bermejo (Estepona) tiene participación en el accionariado de Teconsa, según han informado a LA GACETA desde Construcciones Rebollo.
Como ayer publicó este periódico, los Bono-Rodríguez obtuvieron en julio de 2006 estas dos viviendas contiguas que suman 267 m2 por título de permuta. Así, la familia debía tener un terreno de casi un millón de euros para cambiar un bien por otro con Construcciones Rebollo, o con el promotor del complejo, el empresario Rafael Santamaría, gran amigo del socialista.
Estas dos propiedades, ubicadas en la Urbanización Guadalmansa, fueron edificadas en 2007 por Construcciones Miguel Rebollo, con sede en Antequera, que cuenta con cerca de 30 años de actividad en Málaga y Granada.
El administrador único de esta empresa es Miguel Rebollo Caballero, que tiene el 52% de las acciones. El otro 30% se reparte entre Pilar, Miguel y Socorro Rebollo Rico y el 18% restante entre María Dolores y Jose Carlos Rebollo Rico.
Otras obras que ha realizado son la rehabilitación del ayuntamiento y la plaza de toros de Antequera. Construcciones Rebollo tiene un 15% de participaciones en la constructora Teconsa (Tecnologías de la Construcción SL), a la que el Gobierno le adjudicó 437 millones de euros, supuestamente después de haber llegado a un acuerdo con la mano derecha de Zapatero, Angélica Rubio. José Luis Martínez, uno de sus propietarios, acudió a su amiga Angélica Rubio para solucionar los problemas de liquidez de la empresa.
Como adelantó LA GACETA en octubre de 2009, el caso Gürtel salpicó a La Moncloa por mediación Rubio, asesora personal de Zapatero y directora general de Comunicación Informativa de Presidencia de Gobierno, que intervino en la mediación de 21 operaciones que favorecieron la trama Gürtel.
Propiedades
José Bono ha conseguido hacer un gran patrimonio personal con los 15.681 euros brutos que ingresa al mes. Antes de su toma de posesión como presidente regional en 1983 poseía una vivienda de 196 m2 y dos fincas rústicas en su tierra natal, Salobre (Albacete).
Además de estos dos áticos por 854.000 euros, Bono compró un ático en la capital valorado en un millón de euros y regaló a su hijo otro piso de un millón de euros en el Madrid de los Austrias.
Este diario ha revelado que el jockey de 25 años, cuya única ocupación conocida es la equitación, además de disponer del 5% del accionariado familiar de Hípica Almenara también tiene un chalé en Bargas (Toledo), hipotecado por 120.000 euros a nombre de una sociedad sin actividad, la empresa Attack 84.
FUENTE: lagaceta
Sólo se le conocían una casa y dos terrenos antes de ser presidente regional.La constructora con la que el presidente del Congreso de los Diputados pudo permutar sus dos áticos de 854.000 euros en el residencial Las Náyades, en Cabo Bermejo (Estepona) tiene participación en el accionariado de Teconsa, según han informado a LA GACETA desde Construcciones Rebollo.
Como ayer publicó este periódico, los Bono-Rodríguez obtuvieron en julio de 2006 estas dos viviendas contiguas que suman 267 m2 por título de permuta. Así, la familia debía tener un terreno de casi un millón de euros para cambiar un bien por otro con Construcciones Rebollo, o con el promotor del complejo, el empresario Rafael Santamaría, gran amigo del socialista.
Estas dos propiedades, ubicadas en la Urbanización Guadalmansa, fueron edificadas en 2007 por Construcciones Miguel Rebollo, con sede en Antequera, que cuenta con cerca de 30 años de actividad en Málaga y Granada.
El administrador único de esta empresa es Miguel Rebollo Caballero, que tiene el 52% de las acciones. El otro 30% se reparte entre Pilar, Miguel y Socorro Rebollo Rico y el 18% restante entre María Dolores y Jose Carlos Rebollo Rico.
Otras obras que ha realizado son la rehabilitación del ayuntamiento y la plaza de toros de Antequera. Construcciones Rebollo tiene un 15% de participaciones en la constructora Teconsa (Tecnologías de la Construcción SL), a la que el Gobierno le adjudicó 437 millones de euros, supuestamente después de haber llegado a un acuerdo con la mano derecha de Zapatero, Angélica Rubio. José Luis Martínez, uno de sus propietarios, acudió a su amiga Angélica Rubio para solucionar los problemas de liquidez de la empresa.
Como adelantó LA GACETA en octubre de 2009, el caso Gürtel salpicó a La Moncloa por mediación Rubio, asesora personal de Zapatero y directora general de Comunicación Informativa de Presidencia de Gobierno, que intervino en la mediación de 21 operaciones que favorecieron la trama Gürtel.
Propiedades
José Bono ha conseguido hacer un gran patrimonio personal con los 15.681 euros brutos que ingresa al mes. Antes de su toma de posesión como presidente regional en 1983 poseía una vivienda de 196 m2 y dos fincas rústicas en su tierra natal, Salobre (Albacete).
Además de estos dos áticos por 854.000 euros, Bono compró un ático en la capital valorado en un millón de euros y regaló a su hijo otro piso de un millón de euros en el Madrid de los Austrias.
Este diario ha revelado que el jockey de 25 años, cuya única ocupación conocida es la equitación, además de disponer del 5% del accionariado familiar de Hípica Almenara también tiene un chalé en Bargas (Toledo), hipotecado por 120.000 euros a nombre de una sociedad sin actividad, la empresa Attack 84.
FUENTE: lagaceta
Bono compró otro ático en el centro de Madrid valorado en un millón de euros
Pertenece a la sociedad patrimonial Ahorros Familiares Saja, representada por la mujer del presidente del Congreso. Tiene 106 metros cuadrados y está deshabitado pese a ser el domicilio social de la empresa. La hipoteca está suscrita por la mitad del precio de venta.
El activo de la sociedad roza los dos millones de euros
En pleno centro de la capital, en el barrio de Salamanca, se levanta un conjunto residencial de gran tamaño con piscina climatizada incluida y vigilancia las 24 horas. Uno de los áticos es propiedad de la familia de José Bono; se distribuye en 106 metros cuadrados, a los que se añade una terraza de 11 metros cuadrados. Fue comprado a través de la sociedad Ahorros Familiares Saja, en cuyo consejo de administración aparece como figura visible la mujer de Bono, Ana Rodríguez Mosquera.
Terminado de construir en 2009, este ático, que dispone de dos dormitorios y dos baños –uno de ellos con hidromasaje–; está valorado por la promotora en 991.600 euros. Sin embargo, la hipoteca suscrita por Ahorros Familiares Saja en noviembre de 2009 sólo responde a un préstamo de 550.000 euros.
La posibilidad de que la diferencia entre una y otra cantidad responda a una rebaja en el precio de la vivienda para la familia Bono es remota, si se considera que en el barrio de Salamanca –el distrito más caro de Madrid en cuanto al coste del suelo– y en concreto en ese edificio el precio del metro cuadrado no baja de los 7.000 euros y el de la azotea ronda los 3.500 euros por metro cuadrado, según el testimonio de otros propietarios del inmueble con los que ha hablado este periódico.
La compra del ático y la inscripción de su correspondiente hipoteca se produjeron un par de meses antes de que José Bono adquiriese, en diciembre de 2009, otro piso también situado en el centro de Madrid y valorado igualmente en un millón de euros. En aquella ocasión, tal y como adelantó en exclusiva LA GACETA, el inmueble fue un regalo para su hijo José Bono Rodríguez; en la actualidad continúa siendo reformado por varias empresas de Albacete, a cuyos trabajadores Bono paga el alojamiento en un hotel de la cadena de Rafael Santamaría situado en Madrid hasta que la obra finalice el próximo mes de agosto.
Contacto de Toledo
La titularidad del ático es de Ahorros Familiares Saja y, según el Registro Mercantil, esa misma dirección donde se encuentra el piso es el domicilio social de la empresa desde diciembre de 2009. Sin embargo, y conforme a las declaraciones del equipo de seguridad del complejo hechas a LA GACETA, la vivienda está vacía desde que se compró. El teléfono de contacto que les consta a los vigilantes para ser utilizado en caso de incidencias es un número de la ciudad de Toledo que no coincide con el anterior domicilio social de Ahorros Familiares Saja, radicado también en Madrid.
Esta patrimonial fue constituida en marzo de 2004 en el Registro de Toledo con un capital social de 630.000 euros. Seis años después, los últimos datos indican que el capital social ha permanecido casi invariable: hoy es de 658.000 euros. Declara tener cuatro empleados y unos gastos de personal de 77.761,97 euros, junto a un activo que roza los dos millones de euros.
Es administrada solidariamente por Ana Rodríguez Mosquera junto con Pablo Muñoz Cañego, quien de un modo u otro está presente en todas las sociedades formadas por el matrimonio Bono y sus hijos. La actividad de la sociedad, como ya sucediera en la empresa Attack, donde José Bono Rodríguez es apoderado, tiene un objeto variado que abarca desde la compraventa de bienes hasta la intermediación del comercio.
Inmobiliaria Sando
La promoción a la que accedió la familia de José Bono es obra de la promotora Agofer, comprada en 2007 por el Grupo Inmobiliario Sando. Su propietario es José Luis Sánchez Domínguez, constructor malagueño fundador de la undécima constructora en el ranking español del sector del ladrillo.
En 2008 Sando se vio obligada a refinanciar la mitad de sus 1.500 millones de euros de deuda; su pasivo se había disparado precisamente con la compra de Agofer. El grueso de la deuda se repartía con una decena de entidades, aunque la mayor parte se concentraba en el banco Popular, Santander, BBVA, Caja Madrid y Unicaja. No hubo problema para conseguirlo gracias a que el 53% de su negocio recaía sobre la obra civil y el área de concesiones crecía de forma imparable.
Construcciones Sánchez Domínguez, Sando SA, ha obtenido en los últimos tres años concesiones que rozan los 260 millones de euros por parte de las Administraciones públicas. Sólo los concursos adjudicados por la Comunidad de Castilla-La Mancha ascienden a casi 60 millones de euros; los del Gobierno de Rodríguez Zapatero suman más de 18,5 millones de euros, en su mayoría provenientes de adjudicaciones concedidas por el Ministerio de Fomento.
En los últimos meses, Sando ha sido noticia por su supuesta implicación en el caso Mercasevilla, instruido en un juzgado de Sevilla. A directivos de esta inmobiliaria se les investiga por haber intervenido para adjudicarse el derecho de compra de los terrenos de Mercasevilla y obtenerlos, pese a que su oferta económica fuera notablemente inferior a la de otras constructoras competidoras en el concurso.
FUENTE: lagaceta
El activo de la sociedad roza los dos millones de eurosEn pleno centro de la capital, en el barrio de Salamanca, se levanta un conjunto residencial de gran tamaño con piscina climatizada incluida y vigilancia las 24 horas. Uno de los áticos es propiedad de la familia de José Bono; se distribuye en 106 metros cuadrados, a los que se añade una terraza de 11 metros cuadrados. Fue comprado a través de la sociedad Ahorros Familiares Saja, en cuyo consejo de administración aparece como figura visible la mujer de Bono, Ana Rodríguez Mosquera.
Terminado de construir en 2009, este ático, que dispone de dos dormitorios y dos baños –uno de ellos con hidromasaje–; está valorado por la promotora en 991.600 euros. Sin embargo, la hipoteca suscrita por Ahorros Familiares Saja en noviembre de 2009 sólo responde a un préstamo de 550.000 euros.
La posibilidad de que la diferencia entre una y otra cantidad responda a una rebaja en el precio de la vivienda para la familia Bono es remota, si se considera que en el barrio de Salamanca –el distrito más caro de Madrid en cuanto al coste del suelo– y en concreto en ese edificio el precio del metro cuadrado no baja de los 7.000 euros y el de la azotea ronda los 3.500 euros por metro cuadrado, según el testimonio de otros propietarios del inmueble con los que ha hablado este periódico.
La compra del ático y la inscripción de su correspondiente hipoteca se produjeron un par de meses antes de que José Bono adquiriese, en diciembre de 2009, otro piso también situado en el centro de Madrid y valorado igualmente en un millón de euros. En aquella ocasión, tal y como adelantó en exclusiva LA GACETA, el inmueble fue un regalo para su hijo José Bono Rodríguez; en la actualidad continúa siendo reformado por varias empresas de Albacete, a cuyos trabajadores Bono paga el alojamiento en un hotel de la cadena de Rafael Santamaría situado en Madrid hasta que la obra finalice el próximo mes de agosto.
Contacto de Toledo
La titularidad del ático es de Ahorros Familiares Saja y, según el Registro Mercantil, esa misma dirección donde se encuentra el piso es el domicilio social de la empresa desde diciembre de 2009. Sin embargo, y conforme a las declaraciones del equipo de seguridad del complejo hechas a LA GACETA, la vivienda está vacía desde que se compró. El teléfono de contacto que les consta a los vigilantes para ser utilizado en caso de incidencias es un número de la ciudad de Toledo que no coincide con el anterior domicilio social de Ahorros Familiares Saja, radicado también en Madrid.
Esta patrimonial fue constituida en marzo de 2004 en el Registro de Toledo con un capital social de 630.000 euros. Seis años después, los últimos datos indican que el capital social ha permanecido casi invariable: hoy es de 658.000 euros. Declara tener cuatro empleados y unos gastos de personal de 77.761,97 euros, junto a un activo que roza los dos millones de euros.
Es administrada solidariamente por Ana Rodríguez Mosquera junto con Pablo Muñoz Cañego, quien de un modo u otro está presente en todas las sociedades formadas por el matrimonio Bono y sus hijos. La actividad de la sociedad, como ya sucediera en la empresa Attack, donde José Bono Rodríguez es apoderado, tiene un objeto variado que abarca desde la compraventa de bienes hasta la intermediación del comercio.
Inmobiliaria Sando
La promoción a la que accedió la familia de José Bono es obra de la promotora Agofer, comprada en 2007 por el Grupo Inmobiliario Sando. Su propietario es José Luis Sánchez Domínguez, constructor malagueño fundador de la undécima constructora en el ranking español del sector del ladrillo.
En 2008 Sando se vio obligada a refinanciar la mitad de sus 1.500 millones de euros de deuda; su pasivo se había disparado precisamente con la compra de Agofer. El grueso de la deuda se repartía con una decena de entidades, aunque la mayor parte se concentraba en el banco Popular, Santander, BBVA, Caja Madrid y Unicaja. No hubo problema para conseguirlo gracias a que el 53% de su negocio recaía sobre la obra civil y el área de concesiones crecía de forma imparable.
Construcciones Sánchez Domínguez, Sando SA, ha obtenido en los últimos tres años concesiones que rozan los 260 millones de euros por parte de las Administraciones públicas. Sólo los concursos adjudicados por la Comunidad de Castilla-La Mancha ascienden a casi 60 millones de euros; los del Gobierno de Rodríguez Zapatero suman más de 18,5 millones de euros, en su mayoría provenientes de adjudicaciones concedidas por el Ministerio de Fomento.
En los últimos meses, Sando ha sido noticia por su supuesta implicación en el caso Mercasevilla, instruido en un juzgado de Sevilla. A directivos de esta inmobiliaria se les investiga por haber intervenido para adjudicarse el derecho de compra de los terrenos de Mercasevilla y obtenerlos, pese a que su oferta económica fuera notablemente inferior a la de otras constructoras competidoras en el concurso.
FUENTE: lagaceta
De 12 millones de pesetas de deuda en 1998 a ingresar un millón de euros en 2008
José Bono declaraba una casa en Salobre y otra en Olías, un piso en Madrid y una más en Toledo.
El ático en el barrio de Salamanca está valorado en un millón de euros. Fue comprado por Ahorros Familiares Saja en 2009 e hipotecado por 550.000 euros.
En 1998 José Bono era presidente de Castilla-La Mancha y diputado regional; estaba casado con Ana Rodríguez Mosquera en régimen de gananciales, situación que mantendrían hasta 2004, cuando Bono es nombrado ministro de Defensa. Sus ingresos anuales sumaban 16 millones de pesetas (96.161,94 euros). La declaración de bienes y de actividades de aquél año publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, muestra que Bono cobraba siete millones de pesetas netos al año, junto a un millón ochocientas mil pesetas por dietas. A esta cantidad se sumaban algo más de cuatro millones por rentas en concepto de alquileres y derechos de autor.
Su patrimonio inmobiliario se movía entre las herencias, las ventas y las hipotecas. Decía tener una casa en Salobre y dos fincas rústicas adquiridas por herencia, junto a la compra de otra vivienda en Olías, un piso en Madrid y otro más en Toledo. Explicaba haber heredado dos fincas rústicas en Salobre, y haber vendido otras tantas en 1995 para poder pagar la casa de 400 metros cuadrados en Olías; además, había vendido otros dos pisos en 1985 y en 1994.
Su cuenta saneada del Banco Popular llegaba a 612.974 pesetas, pero sobre la familia Bono pesaba una deuda de 10 millones de pesetas con Rafael Santamaría –que no con el banco–, constructor de la casa de Olías, y un crédito bancario de 2.400.000 pesetas. Ana Rodríguez Mosquera ayudaba a la economía familiar aportando unos ingresos de 2.347.306 pesetas netas al año, pagadas por el PSOE. El hoy presidente del Congreso conducía entonces un Volkswagen Passat.
Unos años después, en el verano de 2001, Bono declara en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha las mismas propiedades inmobiliarias, y una nueva: un apartamento en Madrid de 95 metros cuadrados, cuya hipoteca ronda los 324.546 euros. La sociedad de la Hípica Almenara ya se ha constituido. Nace con un capital social de 15.000 euros y carga con una hipoteca de 300.000 euros. José Bono informa que posee 40 participaciones de la empresa por un valor de 6.000 euros; su mujer declara la posesión de otras 40.
Entre el sueldo de la presidencia de la Junta, la producción de la aceituna, los intereses de sus cuentas y los alquileres, la familia Bono vive con unos ingresos que continúan rondando los 96.161,94 euros; las deudas con los bancos superan los 400.000 euros. Según la declaración de Bono, los 60.000 euros que debía desde tres años atrás a Rafael Santamaría ya habían quedado satisfechos.
En el otoño de 2003, la versión oficial de José Bono sobre sus bienes, ingresos y deudas apenas había variado. Ganaba 1.354 euros con la producción de la aceituna; declaraba juntos los ingresos por alquileres y colaboraciones en medios de comunicación, que le reportaban 27.218 euros; por presidir la Junta cobraba algo más de 85.000 euros. Hipotecó una de sus casas de Madrid y el chalé de Olías por una cantidad próxima a los 900.000 euros para garantizar el crédito a la Hípica Almenara.
A partir de abril de 2004 Bono disuelve la sociedad de gananciales con su esposa para “no tener participación patrimonial ni intereses económicos en la tienda de su esposa Tous Toledo”, por cierto ya extinguida. Ese año se recogen los dividendos de la Hípica Almenara, que son de 6.400 euros. Ingresa algo más de 90.000 euros; el aceite ese año sólo le da 386 euros. Continúan vigentes las hipotecas para garantizar el crédito a la Hípica y aparece la Sociedad Patrimonial Ahorros Familiares Saja, constituida con 632.800 euros. Su patrimonio inmobiliario se limita a una vivienda en Salobre y dos parcelas de dos hectáreas en la misma localidad. Su mujer percibió 16.606 euros del PSOE y 25.200 euros de beneficio de la franquicia Tous de Toledo.
Una cantidad muy lejana a los 750.000 euros que asegura haber obtenido de beneficios cuatro años después, en 2008, a través de esas franquicias de Tous, según la información que parece haber aportado el presidente del Congreso al Fiscal General del Estado.
FUENTE: lagaceta
El ático en el barrio de Salamanca está valorado en un millón de euros. Fue comprado por Ahorros Familiares Saja en 2009 e hipotecado por 550.000 euros.En 1998 José Bono era presidente de Castilla-La Mancha y diputado regional; estaba casado con Ana Rodríguez Mosquera en régimen de gananciales, situación que mantendrían hasta 2004, cuando Bono es nombrado ministro de Defensa. Sus ingresos anuales sumaban 16 millones de pesetas (96.161,94 euros). La declaración de bienes y de actividades de aquél año publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, muestra que Bono cobraba siete millones de pesetas netos al año, junto a un millón ochocientas mil pesetas por dietas. A esta cantidad se sumaban algo más de cuatro millones por rentas en concepto de alquileres y derechos de autor.
Su patrimonio inmobiliario se movía entre las herencias, las ventas y las hipotecas. Decía tener una casa en Salobre y dos fincas rústicas adquiridas por herencia, junto a la compra de otra vivienda en Olías, un piso en Madrid y otro más en Toledo. Explicaba haber heredado dos fincas rústicas en Salobre, y haber vendido otras tantas en 1995 para poder pagar la casa de 400 metros cuadrados en Olías; además, había vendido otros dos pisos en 1985 y en 1994.
Su cuenta saneada del Banco Popular llegaba a 612.974 pesetas, pero sobre la familia Bono pesaba una deuda de 10 millones de pesetas con Rafael Santamaría –que no con el banco–, constructor de la casa de Olías, y un crédito bancario de 2.400.000 pesetas. Ana Rodríguez Mosquera ayudaba a la economía familiar aportando unos ingresos de 2.347.306 pesetas netas al año, pagadas por el PSOE. El hoy presidente del Congreso conducía entonces un Volkswagen Passat.
Unos años después, en el verano de 2001, Bono declara en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha las mismas propiedades inmobiliarias, y una nueva: un apartamento en Madrid de 95 metros cuadrados, cuya hipoteca ronda los 324.546 euros. La sociedad de la Hípica Almenara ya se ha constituido. Nace con un capital social de 15.000 euros y carga con una hipoteca de 300.000 euros. José Bono informa que posee 40 participaciones de la empresa por un valor de 6.000 euros; su mujer declara la posesión de otras 40.
Entre el sueldo de la presidencia de la Junta, la producción de la aceituna, los intereses de sus cuentas y los alquileres, la familia Bono vive con unos ingresos que continúan rondando los 96.161,94 euros; las deudas con los bancos superan los 400.000 euros. Según la declaración de Bono, los 60.000 euros que debía desde tres años atrás a Rafael Santamaría ya habían quedado satisfechos.
En el otoño de 2003, la versión oficial de José Bono sobre sus bienes, ingresos y deudas apenas había variado. Ganaba 1.354 euros con la producción de la aceituna; declaraba juntos los ingresos por alquileres y colaboraciones en medios de comunicación, que le reportaban 27.218 euros; por presidir la Junta cobraba algo más de 85.000 euros. Hipotecó una de sus casas de Madrid y el chalé de Olías por una cantidad próxima a los 900.000 euros para garantizar el crédito a la Hípica Almenara.
A partir de abril de 2004 Bono disuelve la sociedad de gananciales con su esposa para “no tener participación patrimonial ni intereses económicos en la tienda de su esposa Tous Toledo”, por cierto ya extinguida. Ese año se recogen los dividendos de la Hípica Almenara, que son de 6.400 euros. Ingresa algo más de 90.000 euros; el aceite ese año sólo le da 386 euros. Continúan vigentes las hipotecas para garantizar el crédito a la Hípica y aparece la Sociedad Patrimonial Ahorros Familiares Saja, constituida con 632.800 euros. Su patrimonio inmobiliario se limita a una vivienda en Salobre y dos parcelas de dos hectáreas en la misma localidad. Su mujer percibió 16.606 euros del PSOE y 25.200 euros de beneficio de la franquicia Tous de Toledo.
Una cantidad muy lejana a los 750.000 euros que asegura haber obtenido de beneficios cuatro años después, en 2008, a través de esas franquicias de Tous, según la información que parece haber aportado el presidente del Congreso al Fiscal General del Estado.
FUENTE: lagaceta
lunes, 12 de abril de 2010
La familia Bono posee otros dos áticos en una urbanización de Estepona
En julio de 2006, el presidente del Congreso adquiría dos áticos en la lujosa urbanización Las Náyades, ubicada en Cabo Bermejo (Estepona). Lo hacía a través de la sociedad patrimonial Ahorros Familiares Saja, administrada por su mujer, Ana Rodríguez Mosquera, empresa también titular del ático ubicado en Madrid valorado en un millón de euros y sobre el que LA GACETA informó en el día de ayer.
José Bono y su esposa Ana Rodríguez.
En julio de 2006, el presidente del Congreso adquiría dos áticos en la lujosa urbanización Las Náyades, ubicada en Cabo Bermejo (Estepona). Lo hacía a través de la sociedad patrimonial Ahorros Familiares Saja, administrada por su mujer, Ana Rodríguez Mosquera, empresa también titular del ático ubicado en Madrid valorado en un millón de euros y sobre el que LA GACETA informó en el día de ayer. En esta sociedad, la mujer de José Bono ostenta el 80% de las acciones y el resto se reparte entre su marido y sus tres hijas –no está presente el hijo de ambos– con un 5% cada uno.
Las dos viviendas son contiguas y suman un total de 267 metros cuadrados. La propiedad se obtuvo por título de permuta, lo que implica que la familia Bono canjeó terrenos suyos por los dos áticos, o bien con el constructor o bien con el promotor del complejo residencial; en este caso el primero fue Construcciones Rebollo y el segundo Rafael Santamaría. De acuerdo con abogados urbanistas consultados por este periódico, lo habitual es que los solares objeto de la permuta se encuentren próximos al terreno donde se levantará la edificación, aunque es cierto que pueden situarse en cualquier parte de España.
El precio de venta de cada uno de los áticos es de 365.000 euros y 489.000 euros; en total, la familia Bono debía ser propietaria de un terreno equivalente al importe total de ambas viviendas, que suman 854.000 euros, para permutar un bien por otro. Y, además, haberlo comprado o heredado entre junio de 2004 y julio de 2006, momento en que se escritura este canje en el Registro de la Propiedad.
En junio de 2004, cuando cesó como presidente de Castilla-La Mancha para ocupar la cartera de Defensa, José Bono hizo su última declaración de bienes, rentas y actividades que fue publicada en el Diario Oficial de aquella comunidad. En ella aseguraba tener únicamente una parcela de terreno rústico en Salobre, de dos hectáreas y adquirida por herencia. Finca cuyo precio difícilmente podría ser superior a los 20.000 euros, dado que el suelo rústico en aquella zona oscila entre el euro y los cincuenta céntimos el metro cuadrado. Muy lejos por tanto del precio de venta de cada uno de los áticos adquiridos por el concepto de permuta en Estepona.
Coincidencias
Los áticos tienen 114 metros cuadrados y 153 metros cuadrados, respectivamente. Son contiguos y disponen de dos y tres dormitorios cada uno, junto a escaleras interiores que conducen a sendos solárium de uso privativo, además de las correspondientes terrazas. Cada piso lleva aparejada una plaza de garaje. El conjunto residencial Las Náyades cuenta con piscinas exteriores, piscina cubierta climatizada, gimnasio, jacuzzi, sauna y jardines con especies vegetales tropicales, que incluyen un lago artificial.
En el interior de las viviendas, los cuartos de baño principales son de mármol travertino, disponen de bañeras y duchas de hidromasaje y todas las habitaciones disfrutan de climatización e hilo musical independiente. La domótica de cada vivienda permite controlar el domicilio por Internet, además de tener habilitados sensores de inundación y detectores de presencia para activar las alarmas.
La familia de José Bono se hizo con estos dos áticos cuatro meses antes de que dos ediles del Ayuntamiento de Estepona pusieran en marcha con sus denuncias la investigación policial y judicial del caso Astapa. Sus declaraciones acerca de las irregularidades que presenciaron en el consistorio socialista desde 2003 apuntaban a posibles delitos de cohecho, malversación de caudales públicos y blanqueo de dinero en el entorno del ayuntamiento, junto a la financiación irregular del PSOE.
Entre los detenidos se encontraba el ex alcalde socialista Antonio Barrientos quien, de acuerdo con el sumario instruido en el Juzgado número 1 de Estepona, puso su coche y a uno de sus escoltas al servicio de la mujer de Bono para trasladarla al campo de golf, donde le facilitó la asistencia de un profesor particular.
De nuevo Reyal
Este complejo residencial que se levanta a escasos 50 metros del mar Mediterráneo es obra del promotor Rafael Santamaría, propietario de Reyal Urbis y de una cadena hotelera. En junio de 2006, cuando tiene lugar la permuta con la familia Bono, este magnate del ladrillo se encuentra en plena expansión; ese mismo verano ha amarrado su entrada en la inmobiliaria Urbis y la Ciudad de Valdeluz en Guadalajara tiene en pie sus primeros bloques.
Este macroproyecto, hoy ciudad fantasma, se inició en 2003 cuando José Bono era presidente de la Junta de Castilla-La Mancha. Preveía la creación ya frustrada de 9.500 viviendas que alojarían a 35.000 personas, con la excusa de la cercanía a la estación del AVE en Los Yébenes, que permitiría llegar a Madrid en 20 minutos. Años después, en 2008, los habitantes de este proyecto, al estilo del de El Pocero en Seseña (Toledo) no rebasa el millar. Poco después Reyal Urbis tuvo que refinanciar 3.006 millones de euros de deuda.
En este grupo de Rafael Santamaría trabajó Ana Bono Rodríguez dentro de su gabinete de asesoría jurídica y llegó a formar parte de su consejo de administración como apoderada, si bien tan sólo durante tres semanas. Tal es la amistad entre este empresario y el presidente del Congreso de los Diputados que es en uno de sus hoteles-spa donde se aloja la familia de Bono al completo cuando disfruta del esquí; como suyo es el hotel de Madrid donde el socialista José Bono paga el alojamiento de los equipos de obreros que, procedentes de Albacete, reforman en la actualidad el piso que ha regalado a su hijo en el centro de Madrid.
FUENTE: lagaceta
José Bono y su esposa Ana Rodríguez.En julio de 2006, el presidente del Congreso adquiría dos áticos en la lujosa urbanización Las Náyades, ubicada en Cabo Bermejo (Estepona). Lo hacía a través de la sociedad patrimonial Ahorros Familiares Saja, administrada por su mujer, Ana Rodríguez Mosquera, empresa también titular del ático ubicado en Madrid valorado en un millón de euros y sobre el que LA GACETA informó en el día de ayer. En esta sociedad, la mujer de José Bono ostenta el 80% de las acciones y el resto se reparte entre su marido y sus tres hijas –no está presente el hijo de ambos– con un 5% cada uno.
Las dos viviendas son contiguas y suman un total de 267 metros cuadrados. La propiedad se obtuvo por título de permuta, lo que implica que la familia Bono canjeó terrenos suyos por los dos áticos, o bien con el constructor o bien con el promotor del complejo residencial; en este caso el primero fue Construcciones Rebollo y el segundo Rafael Santamaría. De acuerdo con abogados urbanistas consultados por este periódico, lo habitual es que los solares objeto de la permuta se encuentren próximos al terreno donde se levantará la edificación, aunque es cierto que pueden situarse en cualquier parte de España.
El precio de venta de cada uno de los áticos es de 365.000 euros y 489.000 euros; en total, la familia Bono debía ser propietaria de un terreno equivalente al importe total de ambas viviendas, que suman 854.000 euros, para permutar un bien por otro. Y, además, haberlo comprado o heredado entre junio de 2004 y julio de 2006, momento en que se escritura este canje en el Registro de la Propiedad.
En junio de 2004, cuando cesó como presidente de Castilla-La Mancha para ocupar la cartera de Defensa, José Bono hizo su última declaración de bienes, rentas y actividades que fue publicada en el Diario Oficial de aquella comunidad. En ella aseguraba tener únicamente una parcela de terreno rústico en Salobre, de dos hectáreas y adquirida por herencia. Finca cuyo precio difícilmente podría ser superior a los 20.000 euros, dado que el suelo rústico en aquella zona oscila entre el euro y los cincuenta céntimos el metro cuadrado. Muy lejos por tanto del precio de venta de cada uno de los áticos adquiridos por el concepto de permuta en Estepona.
Coincidencias
Los áticos tienen 114 metros cuadrados y 153 metros cuadrados, respectivamente. Son contiguos y disponen de dos y tres dormitorios cada uno, junto a escaleras interiores que conducen a sendos solárium de uso privativo, además de las correspondientes terrazas. Cada piso lleva aparejada una plaza de garaje. El conjunto residencial Las Náyades cuenta con piscinas exteriores, piscina cubierta climatizada, gimnasio, jacuzzi, sauna y jardines con especies vegetales tropicales, que incluyen un lago artificial.
En el interior de las viviendas, los cuartos de baño principales son de mármol travertino, disponen de bañeras y duchas de hidromasaje y todas las habitaciones disfrutan de climatización e hilo musical independiente. La domótica de cada vivienda permite controlar el domicilio por Internet, además de tener habilitados sensores de inundación y detectores de presencia para activar las alarmas.
La familia de José Bono se hizo con estos dos áticos cuatro meses antes de que dos ediles del Ayuntamiento de Estepona pusieran en marcha con sus denuncias la investigación policial y judicial del caso Astapa. Sus declaraciones acerca de las irregularidades que presenciaron en el consistorio socialista desde 2003 apuntaban a posibles delitos de cohecho, malversación de caudales públicos y blanqueo de dinero en el entorno del ayuntamiento, junto a la financiación irregular del PSOE.
Entre los detenidos se encontraba el ex alcalde socialista Antonio Barrientos quien, de acuerdo con el sumario instruido en el Juzgado número 1 de Estepona, puso su coche y a uno de sus escoltas al servicio de la mujer de Bono para trasladarla al campo de golf, donde le facilitó la asistencia de un profesor particular.
De nuevo Reyal
Este complejo residencial que se levanta a escasos 50 metros del mar Mediterráneo es obra del promotor Rafael Santamaría, propietario de Reyal Urbis y de una cadena hotelera. En junio de 2006, cuando tiene lugar la permuta con la familia Bono, este magnate del ladrillo se encuentra en plena expansión; ese mismo verano ha amarrado su entrada en la inmobiliaria Urbis y la Ciudad de Valdeluz en Guadalajara tiene en pie sus primeros bloques.
Este macroproyecto, hoy ciudad fantasma, se inició en 2003 cuando José Bono era presidente de la Junta de Castilla-La Mancha. Preveía la creación ya frustrada de 9.500 viviendas que alojarían a 35.000 personas, con la excusa de la cercanía a la estación del AVE en Los Yébenes, que permitiría llegar a Madrid en 20 minutos. Años después, en 2008, los habitantes de este proyecto, al estilo del de El Pocero en Seseña (Toledo) no rebasa el millar. Poco después Reyal Urbis tuvo que refinanciar 3.006 millones de euros de deuda.
En este grupo de Rafael Santamaría trabajó Ana Bono Rodríguez dentro de su gabinete de asesoría jurídica y llegó a formar parte de su consejo de administración como apoderada, si bien tan sólo durante tres semanas. Tal es la amistad entre este empresario y el presidente del Congreso de los Diputados que es en uno de sus hoteles-spa donde se aloja la familia de Bono al completo cuando disfruta del esquí; como suyo es el hotel de Madrid donde el socialista José Bono paga el alojamiento de los equipos de obreros que, procedentes de Albacete, reforman en la actualidad el piso que ha regalado a su hijo en el centro de Madrid.
FUENTE: lagaceta
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